Un día perfecto en el parque
Yusuf y su mejor amigo Omar disfrutan de una tarde de juegos en el parque, hasta que encuentran a una niña que necesita ayuda y descubren que cuidar de los demás hace los días todavía más felices.
3–7 años
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Yusuf, un niño con una gorra azul y camiseta a rayas, corría feliz hacia el parque tomado de la mano de su mamá. "¡Bismillah!", dijo Yusuf antes de subirse al primer columpio. El sol brillaba y el parque estaba lleno de risas.
Allí estaba Omar, su mejor amigo, un niño de cabello rizado y camiseta verde, esperándolo junto al tobogán. "¡Yusuf, ven a jugar!", gritó Omar agitando la mano. Los dos amigos se abrazaron con una gran sonrisa.
Yusuf y Omar jugaron a las carreras, subieron al tobogán una y otra vez, y se columpiaron tan alto que sus risas se escuchaban por todo el parque. "¡Alhamdulillah por los días así!", dijo Yusuf sin aliento de tanto reír.
De pronto, escucharon un llanto bajito. Detrás de un arbusto encontraron a una niña pequeña de coletas y vestido amarillo, sentada sola en el suelo. Se había caído y tenía raspada la rodilla.
"¿Estás bien?", preguntó Yusuf agachándose junto a ella. La niña, llamada Sara, negó con la cabeza y siguió llorando. Omar dijo: "No llores, nosotros te ayudamos."
Yusuf recordó lo que su mamá le enseñaba: "Ayudar a quien lo necesita es algo que Allah ama mucho." Con cuidado, Yusuf y Omar llevaron a Sara hasta donde estaba la mamá de Yusuf, que tenía curitas en su bolso.
La mamá de Yusuf limpió la rodilla de Sara y le puso una curita con dibujitos de estrellas. Sara sonrió por primera vez. "SubhanAllah, ya no duele tanto", dijo secándose las lágrimas.
Sara se unió a los juegos de Yusuf y Omar, y los tres corrieron juntos por el parque hasta que el cielo se pintó de naranja. Yusuf pensó que ayudar a alguien había hecho su día todavía más perfecto. "InshaAllah nos volveremos a encontrar", dijo Sara despidiéndose con una gran sonrisa.
Fin