La Princesita del Bosque Bendecido
Una princesita agradecida descubre, junto a sus amigos del bosque, que dar gracias a Allah hace más dulce cada aventura.
3–7 años
Escuchar el cuento
0:00 / 2:43
Había una vez una princesita llamada Amira que vivía en un pequeño castillo junto a un bosque frondoso. Cada mañana, al abrir su ventana y ver el sol brillar entre los árboles, decía con una sonrisa: "¡Alhamdulillah, gracias a Allah por este nuevo día!"
En el bosque, Amira tenía cuatro amigos muy especiales: una osa cariñosa y fuerte, una jirafa alta y sabia, una conejita saltarina y veloz, y un zorrito curioso y travieso. Juntos vivían aventuras maravillosas todos los días.
Un día, mientras caminaban entre los árboles, la jirafa estiró su largo cuello y vio algo increíble a lo lejos: un arcoíris enorme que cruzaba todo el cielo después de la lluvia. "¡SubhanAllah!", exclamó. "¡Qué hermosa es la creación de Allah!"
Amira asintió feliz y dijo: "Es verdad, amiga. Allah pintó el cielo con colores tan bonitos que ni el mejor pintor del reino podría igualarlos." Todos se quedaron mirando el arcoíris en silencio, admirados.
Más tarde, la conejita encontró una zanahoria enorme escondida entre unas flores. Dio saltos de alegría y gritó: "¡Alhamdulillah! ¡Qué regalo tan rico nos ha dado Allah hoy!" Y decidió compartirla con todos sus amigos, porque compartir también es dar gracias.
De repente, el cielo se oscureció y comenzó a tronar fuerte. El zorrito se asustó y corrió a esconderse detrás de la osa. Ella lo abrazó con ternura y le dijo: "No temas, pequeño amigo. Allah cuida de nosotros siempre, en la tormenta y en la calma."
Cuando la tormenta pasó, salió un sol brillante y todo el bosque olía a tierra mojada y flores frescas. Amira miró a sus amigos y dijo: "SubhanAllah, hasta después de la tormenta, Allah nos regala algo hermoso." Todos sonrieron, agradecidos.
La princesita Amira y sus cuatro amigos se sentaron juntos en un claro del bosque, rodeados de flores y del calor del sol. "Alhamdulillah por este día tan especial, por el arcoíris, por los amigos y por la protección de Allah", dijo Amira. "SubhanAllah", respondieron todos a la vez, y siguieron jugando y riendo, con el corazón lleno de gratitud.
Fin